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  1. Felipe II, conocido como Sin Tierra,[Nota 1] comúnmente llamado Felipe II de Saboya o incluso Felipe de Bresse, fue duque de Saboya y Aosta, conde de Ginebra y príncipe de Piamonte de 1496 a 1497. Era el cuarto hijo de Luis de Saboya, entonces duque de Saboya y príncipe de Piamonte, y de Ana de Lusignan. Algunos historiadores han considerado el hecho de que Jacques II de Montmayeur podría haber sido el padre de Felipe, debido a su romance con Ana de Lusignan.

  2. Felipe II, conocido como Sin Tierra,[Nota 1] comúnmente llamado Felipe II de Saboya o incluso Felipe de Bresse , fue duque de Saboya y Aosta, conde de Ginebra y príncipe de Piamonte de 1496 a 1497. Era el cuarto hijo de Luis de Saboya, entonces duque de Saboya y príncipe de Piamonte, y de Ana de Lusignan.

  3. Felipe II (5 de febrero de 1438 - 7 de noviembre de 1497), llamado el sin tierras fue Duque de Saboya durante un corto período desde 1496 hasta 1497. Era hijo de Luis de Saboya y de Ana de Lusignan. Sin embargo no era el principal heredero del anterior duque, habiendo varias mujeres delante de él en la línea de sucesión.

  4. El 16 de abril de 1496 falleció Carlos II de Saboya, entonces duque de Saboya. Carlos no tenía descendencía masculina y con él la rama principal de los Saboya se extinguía. Le sucedió entonces el padre de Filiberto, casi sexagenario, siendo el único heredero masculino que sobrevivía de la línea de Saboya, dando inicio a una rama cadete, la de los Saboya-Bresse.

    • Iglesia de Nicolás de Tolentino (Brou)
    • Casa de Saboya
  5. Manuel Filiberto fue el tercer hijo de Carlo Manuel I, duque de Saboya, y de la infanta Catalina Micaela, hija de Felipe II. El matrimonio, celebrado en 1585, entre el duque y la infanta ratificó la alianza política entre el Ducado de Saboya y la Monarquía hagsbúrgica, que de esta manera intentaba consolidar su presencia en la Península Italiana.

  6. Con la anexión de Portugal en 1584 y con la situación bastante controlada de los Países Bajos, Felipe II se percató de que los territorios bajo soberanía de Saboya, eran una perfecta vía de comunicación entre los territorios hispánicos del norte de Europa y los del sur. Por su parte, Carlos Manuel de Saboya vio en España el aliado ideal para sus aspiraciones expansionistas.