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  1. Finalmente fue sucedida por su pariente, [d] Jacobo VI de Escocia, quien sentó las bases del futuro Reino de Gran Bretaña. Anteriormente, Isabel había sido responsable del encarcelamiento y ejecución de la madre de Jacobo, María I de Escocia. Durante su gobierno, Isabel fue mucho más moderada que su padre y sus hermanos. [2]

  2. Sin embargo, el parlamento escocés acabó estando de acuerdo. Al año siguiente (1707), Inglaterra y Escocia se unificaron como el Reino de Gran Bretaña. Este acto suprimió a Inglaterra y Escocia como reinos separados, creando un reino que comparte un Parlamento con sede en Westminster conforme al Acta de Unión de 1707 (Union Act of 1707).

  3. Jacobo VI también se convirtió en rey de Inglaterra e Irlanda como Jacobo I en 1603, cuando murió su prima Isabel I; después, aunque las dos coronas de Inglaterra y Escocia permanecieron separadas, la monarquía se basó principalmente en Inglaterra.

  4. Los reinos de Inglaterra y Escocia, ambos en existencia desde el siglo IX, eran estados independientes hasta que las Actas de la Unión entraron en vigor en 1707. Sin embargo, habían llegado a una unión personal en 1603, cuando Jacobo VI de Escocia sucedió a su prima Isabel I de Inglaterra como rey de Inglaterra (con el nombre de Jacobo I).

  5. Biografía. La familia Rousseau procedía de hugonotes franceses y se instaló en Ginebra unos cien años antes de que Isaac Rousseau (Ginebra, 1672-Nyon, 1747) y Suzanne Bernard (Ginebra, 1673- 1712), hija del calvinista Jacques Bernard, tuvieran al futuro escritor Jean-Jacques.

  6. Carlos Estuardo nació en el palacio de Dunfermline, el 19 de noviembre de 1600, siendo el segundo hijo varón de los nueve vástagos de Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra y Ana de Dinamarca. Fue un niño poco desarrollado que todavía no podía caminar o hablar a la edad de tres años.

  7. El rey Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra creía que el presbiterianismo era incompatible con la monarquía, lo que resumía en «Sin obispo, no hay rey». En consecuencia, gracias a una hábil manipulación por parte de la Iglesia y del Estado, se fueron reintroduciendo paulatinamente, primero, el episcopado parlamentario y, más tarde, el episcopado diocesano.