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  1. Emperador alemán del siglo XIX durante noventa y nueve días Este artículo trata sobre Federico III de Prusia. No debe confundirse con Federico III, elector de Brandeburgo o Federico III, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. .mw-parser-output .stack-container{box-sizing:border-box}.

    • Transcripción El Podcast
    • La Primera Destrucción
    • Comienza El Declive
    • La Invasion Árabe

    En un cuento escrito en 1941, el escritor argentino Jorge Luis Borges imaginó una «biblioteca universal» o «total» en la que estarían reunidos todos los libros producidos por el hombre. En sus interminables anaqueles de forma hexagonal se contenía «todo lo que es dable expresar, en todos los idiomas»; obras que se creían perdidas, volúmenes que explicaban los secretos del universo, tratados que resolvían cualquier problema personal o mundial… Presa de una «extravagante felicidad», los hombres creyeron que con ellos podrían aclarar definitivamente «los misterios básicos de la humanidad». Sin duda, el modelo de ese sueño literario se encuentra en la célebre Biblioteca de Alejandría. Creada pocos años después de la fundación de la ciudad por Alejandro Magno en 331 a.C.,tenía como finalidad compilar todas las obras del ingenio humano, de todas las épocas y todos los países, que debían ser «incluidas» en una suerte de colección inmortal para la posteridad. A mediados del siglo III a.C.,...

    Es difícil señalar el momento exacto en que se produjo la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. El hecho está envuelto en mitos y tinieblas, y hay que indagar en las fuentespara hacerse una idea de la secuencia de los acontecimientos. La primera información al respecto se remonta al año 47 a.C. En la guerra entre los pretendientes al trono de Egipto, el general romano Julio César, que había acudido a Alejandría para apoyar a la reina Cleopatra, fue sitiado en el complejo palacial fortificado de los Ptolomeos, en el barrio de Bruquión, que daba al mar y donde seguramente se emplazaba la biblioteca de los «Libros regios» así como el Museo. César se defendió bravamente en el palacio, pero durante un ataque se produjo en el arsenal un incendio que se extendió a una sección del palacio. Entonces se habrían quemado numerosos libros que el propio César pretendía transportar a Roma–las fuentes hablan de 40.000 rollos–; algunos afirmaron incluso que ardió la biblioteca entera. Este últ...

    Con la caída de Antonio y Cleopatra y el consiguiente hundimiento del reino ptolemaico de Egipto, que cayó en manos de Roma, Alejandría fue entrando en una lenta e inexorable decadencia, y con ella también su Biblioteca. Ciertamente, ésta siguió atrayendo a estudiantes y sabios, como Diodoro Sículo o Estrabón, y su fama rebasaba las fronteras. Pero ya no existía una corte real propia que se preocupara por dotarla, y la ciudad egipcia perdía empuje ante Roma, la capital del Imperio. El carácter de la Biblioteca evolucionó. Se abandonó la pretensión de totalidad que tuvieron los primeros Ptolomeos, ansiosos de recopilar todo el saber, incluido el de otros pueblos no griegos, como las tradiciones egipcias y judías o los himnos de Zoroastro, que fueron convenientemente traducidos al griego. Las diversas crisis del siglo II, como la terrible peste Antonina que asoló Egipto, y sobre todo del siglo III, repleto de usurpaciones políticas y graves conflictos, tuvieron repercusiones muy negat...

    El golpe de gracia para la Biblioteca llegó en el año 640, cuando el Imperio bizantino sufrió la arrolladora irrupción de los árabes y Egipto se perdió totalmente. La propia Alejandría fue capturada por un ejército musulmán comandado por Amr ibn al-As. Y fue justamente este general quien, según la tradición, habría destruido la Biblioteca cumpliendo una orden del califa Omar. El episodio es relatado en detalle por un autor siríaco cristiano del siglo XIII, Bar-Hebraeus, quien se refiere incluso a una gestión desesperada para salvar los libros por parte del teólogo Juan Filópono. Según esta fuente, el general árabe Amr ibn al-As era una persona sensible y cultivada, y tras escuchar las alegaciones de Filópono dirigió al califa Omar una carta en la que le pedía instrucciones sobre lo que había que hacer con los libros de la biblioteca. Omar, estricto en sus creencias, repuso: «Si esos libros están de acuerdo con el Corán, no tenemos necesidad de ellos, y si éstos se oponen al Corán, d...

  2. 17/08/2019 · Albas y ocasos De la ciudad perlada al poeta fusilado: Riga y Federico García Lorca Tal día como hoy nacía, siendo parte de la ruta de navegación vikinga a Bizancio, la letona ciudad de Riga ...

  3. Hola chicos como están para el vídeo de hoy me gustaría traerles esta realidad alterna en donde Lord Garithos ese mariscal que se encargo de liderar lo que q...

    • 8 min
    • 684
    • Bamegraf
  4. 29/09/2021 · No obstante, con la muerte de Federico Guillermo II, Kant se vio liberado de la maldición que le cayó por publicar La religión en los límites de la razón y siguió publicando obras de gran importancia como la Crítica del juicio en 1790, obra en la que el filósofo determinaba si la facultad de conocimiento intermedia entre el entendimiento y la razón contiene principios a priori ...

    • La Ley Sálica sucesoria Monárquica en Francia
    • La Ley sucesoria Monárquica en España
    • La Ley Sálica sucesoria Monárquica en Hungría
    • La Ley Sálica Sucesorial Monárquica en Suecia
    • La Ley Sálica Sucesorial Monárquica en Otros Países

    La ley a favor de los varones para heredar la corona no fue establecida en Francia sino hasta 1316, con la muerte del rey neonato Juan I de Francia, y que su aprobación se debió a una manipulación de la antigua ley de los salios, motivada por intereses políticos y dinásticos para que no accediera al trono la hermana del niño muerto, sino su tío (Felipe V de Francia). Esta ley se dejó de usar o aplicar entre los francos occidentales desde la ascensión al trono de Hugo Capeto en 987, y nunca se planteó problema sucesorio alguno, pues todos los reyes de la Dinastía de los Capetos dejaron siempre un hijo varón heredero. Sólo en 1316 se suscitó por primera vez este tipo de problema: el rey Luis X moría en este año, dejando una única hija de cuya paternidad se dudaba (su madre Margarita, primera esposa del rey, había sido encarcelada por adulterio), y a su segunda esposa, Clemencia de Hungría, embarazada: el hijo que iría a nacer de ella, de ser niño, sería rey; pero de ser niña, no se sa...

    El rey Felipe V no instituyó la ley sálica sucesoria monárquica en España, como se cree o se dice por lo común y equivocadamente, pues al instituir la «ley de la Agnación Rigorosa», solo priva a las mujeres de la sucesión cuando haya legítimos descendientes varones, mientras que la ley sálica las excluye absolutamente y en todos los casos («Nulla portio hæreditatis de terra salica mullieri venial, sed ad virilem sexum tota hæredita»). El rey Felipe V, al subir al trono tras la Guerra de Sucesión Española, ideó establecer en España la ley sálica, que gobernaba en Francia, y presentó este proyecto a las Cortes de Castilla en 1713; estas discordaron con el rey, quien no pudo asegurar su designio. Hallándose congregadas las Cortes en Madrid desde el 5 de noviembre de 1712, promulgó con ellas el 10 de mayo de 1713 el Reglamento de sucesión, que a la postre se conoció como «Ley de Sucesión Fundamental» al ser esta su función y su importancia. Según las condiciones de la nueva norma, las m...

    En Hungría desde la fundación del reino en el año 1000 fue innecesaria la aplicación de esta ley. Toda la dinastía de Árpad siempre contaba con miembros varones vivos para la época en que la sucesión era necesaria. A diferencia del reino francés, donde existía la tradición de la primogenitura (la corona pasaba de padre a hijo obviando a los demás miembros de la Casa Real), el trono húngaro frecuentemente pasaba al miembro de mayor edad en la familia que estuviese vivo para el momento del fallecimiento del previo rey, cumpliéndose con la tradición del senioratus (hermanos y primos heredaban el trono si el hijo del rey era menor que ellos). Sin embargo, la extinción de miembros varones de esta Casa reinante en 1301 condujo a un gran caos, cuando el rey Andrés III de Hungría (1250-1301) muere sin hijos. Obviándose totalmente la ley sálica, de inmediato, surgen varios aspirantes al trono húngaro, todos reclamándolo como descendientes enáticos (por vía materna) de la casa real húngara. E...

    En Suecia, el rey Carlos XIII, al carecer de descendencia, hizo aprobar la ley sálica en 1810 para poder controlar la herencia de su trono; de este modo, hizo nombrar heredero en primer lugar al príncipe Cristián de Augustenborg y, tras la muerte de este, al mariscal Jean Baptiste Jules Bernadotte. La ley se mantuvo en vigor hasta que el parlamento sueco la derogó en 1979 para proclamar heredera a la princesa Victoria.

    En Dinamarca, Austria y Hannover se aplicó asimismo la ley sálica, siendo detonante o pretexto para muchos conflictos sucesorios y armados. El principal fue en el Sacro Imperio Romano Germánico en el Siglo XVIII. Previo a su muerte, el emperador germánico Carlos VI de Habsburgo en vista de que no tenía hijos varones que lo sucedieran en el trono, decidió promulgar la Pragmática Sanción de 1713, la cual estipulaba que su hija María Teresa I de Austria heredaba el trono del Sacro Imperio y la ley sálica no era aplicada. Inclusive el apellido «Habsburgo» era heredado junto con el trono y de esta forma nació la dinastía Habsburgo-Lorena, no antes de causar la Guerra de Sucesión de Austria, siendo pretexto la abolición de la ley sálica para Federico II el Grande de Prusiaquien quería destronar a María Teresa. En Inglaterra, por otra parte, en el siglo XII, la abolición de la ley sálica también causó la guerra civil durante el periodo denominado «Anarquía inglesa», debido a la disputa del...

  5. 25/10/2018 · Y si nunca me casé fue por miedo, ... III — Desde que te ... Y Federico Silva, lo sabían todos, no era alguien venido a menos.